miércoles, 18 de febrero de 2015

Ciudadanos en Madrid

Ayer tarde/noche (17 de febrero de 2015) acudí a la presentación del programa económico del partido Ciudadanos

Alguno se sorprenderá y se preguntará, ¿pero no eras del PP? Sí y lo sigo siendo. Considero que hay que conocer al resto de partidos, si quieres ganarles, no solamente por lo que dicen ellos, sino por lo que dicen sus simpatizantes y sus votantes. Para ello tienes que ir a sus actos. 

No voy a analizar las propuestas económicas que se desgranaron ayer. Ya haré alguna entrada sobre ello. Lo que quiero comentar y compartir con vosotros, es la ilusión que se respiraba entre los asistentes.

Casi 700 personas llenaron 2 salas del Círculo de Bellas Artes. Unas en "directo" y otras a través de "pantalla", siguieron el acto. Muchas de ellas hicieron más de 1h de cola en la fría tarde madrileña.
Esto es lo primero que me llamó la atención. No he visto otros actos políticos en los que la gente haya estado esperado a la intemperie para escuchar un discurso político y económico.

Ya en la fila, en la calle, se comentaba la entrevista del domingo de Luis Garicano, la información que se había publicado en los medios, y todo ello con ilusión y hasta pasión. Gente que se conocía y que no se conocía. 

Este ambiente de ilusión y pasión es lo que les falta hoy por hoy a los partidos tradicionales. Entre sus filas cunden más otras sensaciones.

Una parte de la ciudadanía tiene ganas de participar, de hablar de política, economía, sanidad, etc... de aportar ideas e independientemente de ideario, se unen al que les escucha y presta atención. Es algo natural. Y eso lo están haciendo, mejor que nadie, los nuevos partidos, con una mentalidad más abierta y menos atrofiada. 

Es un cambio. Y no silencioso precisamente. La encuesta de las urnas dará su resultado final y sorprenderá. Para mi, Ciudadanos, siempre ha sido el tapado y dará la campanada. 

Ahora queda que los oráculos de los grandes partidos, sean capaces de salir a la calle, y escuchar. No hacen falta sesudas encuestas. Simplemente sentarse en la barra de un bar o en un banco del parque y escuchar lo que pasa a su alrededor. 

jueves, 5 de febrero de 2015

Los sueños, sueños son.

Hace pocos días un gran amigo mío escribía un post en su Facebook en el que hablaba que soñar era legítimo y que es lo que estaban deseando muchos españoles. Soñaban con un cambio, por perder la vergüenza de decir que vivimos en España y recuperar la dignidad perdida. Por resumir. Lo escribió en relación a la manifestación que tuvo lugar el pasado 31 de enero 2015, en Madrid, auspiciada por la formación política, Podemos
Ciertamente, soñar, es muy legítimo. Todos debemos hacerlo y es necesario para mantenernos en el camino hacia la consecución de los objetivos que nos hayamos planteado en nuestra vida. 
¿Soñar sin sentido? Eso me temo que lo único que lleva es a la frustración. Habla de la necesidad de un cambio en el modelo de gestión que se tiene en nuestro sistema, ¿pero a qué? ¿hacia dónde? 
El partido que convocó la "marcha por el cambio", solamente llenó el espacio y las cabezas de los asistentes de bonitas palabras, pero hasta el momento no dice (quizá por qué no lo saben o no lo quieren reconocer) cómo llegar a ese cambio. 
Lo que han dicho hasta el momento, es lo que la gente quiere oír. Su presentación de "ideario económico"  no decía más que acciones que de llevarse a cabo, nos llevarían a una quiebra como país de forma irremediable. Aumentar el ya gran coloso Estado no es la solución. 
Por lo demás, han tenido un viaje desde unas posiciones extremistas a una posición central indefinida, según el día y según el portavoz/círculo que hable, que de seguir así no me puedo imaginar a qué ámbito ideológico les puede llevar con tal de alcanzar su único fin: el poder. 
En pocas fechas tendrán que ir desgranando un programa y la gente, que espero sea coherente y lo lea y analice, tendrá que decir y votar en consecuencia. Votar no es un juego en el que se mete un papel en la urna. Es una gran responsabilidad y luego hay que asumir lo votado.
Por último, yo estoy muy orgulloso de vivir en España y lo digo siempre que puedo y en todos los sitios a los que voy. Vivimos en un gran país que será capaz de reconocer un proyecto que le ilusione de nuevo y que les haga caminar todos juntos en la misma dirección. La dirección de recuperar una senda de crecimiento y estabilidad, que es lo que asegura el futuro de cualquier país. 

miércoles, 21 de enero de 2015

RSE y las empresas: algo más que humo si se hace bien.

Ayer asistí a un foro sobre Responsabilidad Social Corporativa y el Derecho (aunque de Derecho no se habló nada, la verdad). 
Los tres ponentes que propusieron las ideas para el posterior debate pertenecían a  instituciones que en principio aportan confianza: Real Instituto Elcano, Forética y FCC Servicios Ciudadanos. 
La presentación giró en torno a la marca España y la rentabilidad de implantar políticas de RSE tanto en los organismos públicos como en las empresas privadas. 
Me sorprendió, no para bien, la presentación de la representante del Real Instituto Elcano. A pesar de tener un interesante barómetro de la Imagen de España en el exterior, nos presentó una serie de datos basados en los típicos clichés de la sociedad española: gente amable, divertida, sol, playa, flamenco, toros... 
La verdad es que no entiendo muy bien qué tienen que ver estos atributos con una aplicación de RSC. Lo más triste es que instituciones privadas sigan alentando esta imagen, por muy rentable que pueda ser, al hacer estudios y presentaciones sobre nuestro país. 
Por lo demás, no cabe duda que la aplicación de políticas de RSC para un país o una empresa son fuente de rentabilidad, tanto económica como de posicionamiento en el entorno en el que actúan. 
Sin embargo, un pequeño apunte, se habla de esto como de algo "moderno" y que ha venido para quedarse. Las Relaciones Públicas lo llevan haciendo desde hace más de un siglo, tratando que las empresas y los Gobiernos conecten con sus "públicos" y sus actividades sean lo más armonizadas posibles, procurando obtener un beneficio mutuo para ambas partes y logrando que la imagen de la empresa y/o Gobierno, se vea mejorada y en consecuencia preferida por los clientes/votantes.

martes, 13 de enero de 2015

Miedo a nosotros mismos

¿Por qué tenemos tanto miedo a estar con nosotros mismos? Hoy en día, el estar en silencio, con uno mismo es algo prácticamente imposible de ver/hacer. Todos se pasan el día con los cascos escuchando música, escribiendo mensajes en el móvil...en definitiva con algo que haga ruido o produzca una falsa compañía. 
¿Nuestros pensamientos? ¿Dónde dejamos el tiempo para hablar con nosotros mismos y repasar nuestro día a día?
Cada vez observo más que la gente tiene pánico a enfrentarse a uno mismo. Ponerse delante del espejo y preguntarse ¿qué tal? ¿cómo te sientes? ¿vas bien?.
Estamos inmersos en una sociedad donde la paciencia y la reflexión desaparecen. Prima la inmediatez y el disfrute instantáneo sin pensar en las consecuencias de los actos que cometemos.
Ahora que todo el mundo hace listas de propósitos de año nuevo, ¿qué tal #5minutosconmigomismo? 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Valores y principios: pilares de toda sociedad

En algunas entradas me habréis leído algo similar a lo que escribiré hoy en estas líneas. Tristemente tengo que escribirlo de nuevo, porque cada día carecemos más en nuestra sociedad de ello.
Los valores y principios, pilares de toda sociedad, se están perdiendo y por ello nos vamos desmoronando poco a poco. Si nos paramos y miramos a nuestro alrededor tendremos un ejemplo cercano a buen seguro.
Los valores y principios que de siempre se han enseñado, mostrado y aprendido en el núcleo familiar están desapareciendo. La obediencia, la disciplina, el respeto, la colaboración, el sacrificio, el esfuerzo... ya no tienen cabida en muchas de las familias que se llaman a ellas mismas "modernas". Muchos padres creen que son mejores padres por dejar "libertad" a sus hijos en vez de reconocer que lo que hacen es dejarles la capacidad de libertinaje y que es más fácil no educar, no corregir, no predicar con el ejemplo. Se escudan en que ellos estuvieron "oprimidos" por sus padres o que no quieren ser como ellos. Cuánta estupidez y cuánta dejación de responsabilidad.
Si tienes hijos es para educarlos y socializarlos, no para "mandarlos a monte" y que sea lo que Dios quiera o dejar en mano del colegio algo que es labor de la familia. El colegio y los profesores están para aportar conocimientos, no comportamientos.
Por ser un padre/madre que les enseñes estos valores y principios no se quiere menos a los hijos, al contrario. Siempre se recuerda con mucho más cariño y valor a aquellas personas que te han puesto la verdad delante y te han dicho las cosas tal y como son. La vida te enseña que son las que realmente valen. 
Hoy escribo esto porque éste fin de semana, la madre de una gran amiga mía, ha estado a punto de fallecer por la agresión de varios menores al tirar una piedra desde un puente sobre la autopista e impactar en el parabrisas de su coche. Gracias a Dios, ha tenido graves lesiones, pero sin las trágicas consecuencias que podrían haberse derivado de un accidente de coche. Niños de 12-14 años a las 00:00 en las calles. ¿Qué padres tienen? ¿Qué modelo de sociedad enseñarán estos niños a sus hijos cuando los tengan? 
Estamos fallando como sociedad cuando estos comportamientos quedan sin consecuencias. 
Ojalá aquellos que lean estas líneas, si están actuando de este modo, recapaciten y modifiquen su actitud hacia sus hijos. Y aquellos que estén realizando la dura labor de educación de sus hijos, enhorabuena y que no dejen de hacerlo, les están dando las mejores armas para que puedan triunfar en la vida de forma real.

jueves, 20 de noviembre de 2014

De la Pantoja a la corrupción política, en la barra del bar.

Ya sé que el título no me ha quedado muy bonito, pero no sé cómo explicar mejor la situación que viví ayer (19 de noviembre).
Mientras terminaba de comer en la cafetería debajo de mi oficina (no como las áreas de servicio de Monago) entraron 4 señoras para tomarse el café en la barra. En la televisión estaban poniendo la noticia del eterno ingreso en la cárcel de la Pantoja.
Su conversación se volcó sobre el tema en décimas de segundo. Que si tenía que entrar, que si no tenía que entrar. Que si se había enamorado de la persona equivocada y por ello estaba en esa situación... En ese momento una de ellas metió el inciso de lo que se tardaba en entrar en la cárcel cuando se cometían delitos fiscales (así lo dijo) al igual que los políticos que se lo llevaban crudo. Y que tenían que acelerar la Justicia para que no se pasaran 7 años tocándose xxxx en la calle.
Yo seguí con mi almuerzo y en un momento que subió el tono de conversación una de ellas le espetó a otra: "lo de la corrupción es como lo que hizo la empresa contigo. Dos años al paro y seguías trabajando. No te digo que seas una ladrona, pero todos nos aprovechamos del sistema, cada uno en su medida. Y mientras no cambiemos nuestra cultura de Rinconete y Cortadillo, no habrá solución". Pagaron los cafés y se marcharon.
En otro momento os contaré que para mi, las barras de bar son la mejor encuesta y estudio sociológico que existe en el mundo. Aquí y en las Islas Feroe. 
Ciertamente somos un país que hecha la ley, hecha la trampa y la gran mayoría intentamos aprovecharnos al máximo para obtener las mayores ventajas y siempre en el filo de la ley. Y claro...así estamos.
En gran parte es cuestión de educación y de aportar valores a nuestros hijos el cambiar y hacer ver a las generaciones futuras que hay que ser honestos y no tratar de acortar los caminos con métodos no muy éticos.
El sentir de la sociedad, en las barras de bar, es que es necesario hacer una Justicia más ágil para demostrar si se delinque o no. Y en ese caso de haber cometido delito que lo paguen y no que estén en la calle como si nada. Esto es lo que deberían aplicarse los políticos. Las medidas de regeneración y transparencia son muy buenas. Pero los hechos de la Justicia, son mejores.


martes, 4 de noviembre de 2014

Bauhaus o cómo hacer las cosas bien.

Hace un tiempo escribí una entrada sobre Bauhaus titulada, "El outsider que hace las cosas bien". 
Y sigo pensando lo mismo y en el mismo sentido.
El viernes, 7 de noviembre, abrirán su tienda en Paterna (Valencia) al público. 
Valencia es una ciudad, que desde mi punto de vista, tiene un exceso de oferta de superficies de bricolaje. Pero cada enseña hace lo que considera oportuno en sus planes de expansión y si abren, es porque algún hueco de mercado/trozo de pastel, creen que se pueden llevar.
El pasado viernes estuve en Valencia y de casualidad me encontré en la calle con "gente" que llevaba chalecos de Bauhaus. Pregunté cuándo abrían la tienda y me dijeron que el 7 de noviembre, pero que estaban haciendo una promoción cerca con una "mini réplica" de la tienda. Muy amablemente me acompañó uno de ellos hasta el lugar para enseñarme lo que ofrecerían al público valenciano. En ese trayecto, me explicó la historia de la marca y su implantación en España.
Los que sean de Valencia conocerán El Mercado de la Tapineria. Para aquellos que no lo son, imaginen una pequeña "plaza" en el centro de su ciudad y los locales que la rodean como espacios libres para alquilar para realizar eventos temáticos. 
Y si, la respuesta, es que el evento temático era una tienda de Bauhaus y al aire libre había juegos y talleres para los niños. En el local que estaba dedicado a herramientas y jardín, cursos para manejar herramientas eléctricas y demostraciones. Y así repetido en el resto de espacios.
Y el tiempo que lo tenían abierto al público, 1 semana! 7 días para que una gran mayoría de valencianos hayan tenido tiempo de pasar por allí o que el boca a boca les haya llegado y se hayan decidido a visitar como actividad de ocio. 
Una gran forma de crear una experiencia con el cliente potencial.
Bauhaus sigue rompiendo moldes en esta nueva fase en España. Hasta ahora no se habían "movido" en exceso, pero los pasos que dan son seguros.