lunes, 3 de noviembre de 2008

Tonterías nacionales y locales


Llevo un par de días dudando sobre qué escribir: declaraciones de la Reina o multas de reciclaje del Sr. Gallardón?

Ambas me parecen una solemne tontería, así que hablaré de las dos.

Sobre la opinión de la Reina, seré muy breve. Si su opinión hubiese sido la contraria, se hubiera armado tanto revuelo? Evidentemente, no. Con esto está todo dicho.

Ahora me centraré en lo importante para el ciudadano madrileño de a pie. Nuestro querido (póngase tono irónico) Alcalde, Sr. Gallardón, anunció hace algunas fechas que multará a las comunidades de vecinos que no reciclen bien sus residuos sólidos (bonito eufemismo para llamar a la basura).

Mi pregunta es: ¿cómo lo van a controlar? ¿va a contrartar a una persona por cada comunidad de vecinos, para vigilar que los residuos se reciclan correctamente y que nadie arroja residuos ajenos a esa comunidad en sus cubos? Sería una buena forma de acabar con el incremento del paro nacional, pero me parece que las arcas del ayuntamiento se verían seriamente comprometidas.

Tenemos un Alcalde que normalmente realiza buenas propuestas y acomete importantes proyectos, pero en otros momentos se le nubla la cabeza con este tipo de tonterías y lo único que hace es irritar más al ciudadano madrileño, que está cansado de que año tras año, la carga fiscal local suba como la espuma.

Sr. Gallardón, céntrese (y no es un juego de palabras ideólogico) y dedíquese a gobernar una ciudad que necesita mejorar muchas cosas, pero no creo que la basura sea una de las prioritarias.

1 comentario:

Manuel Delgado dijo...

Es curioso que Gallardón sí esté dispuesto a dedicar inspectores a inspeccionar las basuras de las comunidades y, sin embargo, haya prohibido los "hombres anuncio" porque le parece un trabajo indigno. No creo que inspeccionar basuras sea indigno, igual que tampoco creo lo sea ser "hombre anuncio". Gallardón, en cambio, parece que tiene una curiosa escala para la indignidad de los trabajos.

Un saludo, Fernando, que hace tiempo que no tenemos contacto.